jueves, 21 de mayo de 2015

En la cresta de la ola...o no.

      
      La brisa jugando con tu cabello, los rayos del sol tostando tu piel, respiras profundo y un aroma a sal se hace notar y sonríes; acto seguido escuchas el constante golpear de las olas contra las rocas y es ahí cuando decides que es hora de dejarte llevar por la calidez y encanto del mar, pero a pesar de su magnetismo ves lo picado que se encuentra, entonces frenas tu deseo y piensas: "mejor me quedo en la orilla y contemplo su belleza desde acá" pero tu subconsciente entra en disyuntiva y piensas: "pero si me quedo acá en la orilla, jamás sabre lo que pudo haber pasado" y es allí cuando debes tomar una decisión: salir o no salir de la zona de confort, arriesgarse y manejar la situación mientras te enfrentas a ella o dejar pasar la oportunidad porque es posible que vuelvas a ir a la playa alguna otra vez pero citare una frase que leí por ahí y es muy cierta: " Nada ocurre dos veces de la misma manera".

      Esta vez yo decidí salir de mi zona de confort y exponerme a lo que la situación arrojase, al principio tuve dudas así que poco a poco me fui acostumbrando a la temperatura del agua y el va y ven de las olas; luego de estar en el agua por poco más de una hora aprendiendo el comportamiento que podía tener la siguiente ola, lo altas, lo fuertes que se tornaban con el paso del tiempo, iba todo bien pero me distraje de mi objetivo así que opte por tomar un descanso y volver a la arena, pero ¿cómo sales cuando estas totalmente inmerso?
      Ahora bien, Ya no me preocupaba arriesgarme, me preocupaba que pasaría conmigo al tratar de salir victoriosa del agua como si nunca se me hubiese siquiera ocurrido entrar en ella. 
      Detenerme a pensar con cual ola salir, fue mi 2do error, el 1er error fue confiarme; espere a que pasara una lancha y las olas se "calmaran" pero sabia que era inútil, cuando por fin organice mis ideas y quise salir sin mirar atrás, cometí mi 3er error, me gire para ver lo que dejaba atrás y fue justo en ese momento cuando la ola con sus frías corrientes me abrazo con tanta fuerza que me llevo al fondo, a nadar en el remolino que crea la ola cuando rompe.

Logre salir del agua y aunque llena de arena, con el cabello despeinado y sin sonrisa, obtuve una nueva experiencia para compartir y aprender de ella.

"Sometimes Love, can take us to the breakpoint such as the waves to the rocks"- M.A.



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