Esta es una de esas noches donde me invaden los miedos, miedo a avanzar o retroceder, miedo a gritar sin ser oída, miedo a querer, miedo a dejar que me quieran.
Durante las pocas lunas que he vivido sobre este mundo, aprendí algo sobre mi y ese algo es que no soy una persona muy accesible, soy selectiva con mis amistades y tal vez eso hace que me cueste conocer a nuevas personas. Ahora bien, podre hablarte de mil cosas pero siempre evitare hablarte de mi, porque simplemente me asusta, me asusta que una persona pueda saber demasiado sobre mi, sobre como soy, sobre mis debilidades, sobre mis gustos, sobre mis sueños más descabellados... pero ahora que lo pienso ese miedo recurrente a no hablar de mi, podría ser porque le tengo pavor a que luego de desbordar toneladas de información, no le den valor y lo hagan a un lado y sigan su camino y me dejen con la fiel compañera de todos: la soledad de la mano con la distancia, el temido y a veces inevitable olvido.
Si en algún momento compartí contigo información profunda sobre mi persona, Felicitaciones, Algo hiciste bien y si te quedaste en mi vida, de antemano te doy las gracias, gracias por ser parte de mi mundo.
